martes, 25 de julio de 2006

Ponga un marqués en su vida



Usted, que ha llegado hasta aquí (o sea, que es capaz de leer seis palabras seguidas), pertenece a la elite. La gente no lee. Por tanto, usted se merece la mejor compañía y yo quisiera proponerle que este verano no pierda el tiempo (que es oro) y se codee exclusivamente con la aristocracia. Ponga un marqués en su vida.

Desde luego no se trata de colarse en los clubes privados a buscar testas coronadas, a menudo tan decepcionantes. Tampoco de hojear las revistas del corazón, que salpican más que un balón de playa. Los famosos de papel couché son a la aristocracia lo que los best-sellers a una biblioteca. Mi consejo es que, aprovechando su habilidad lectora, busque a los buenos y en los libros, allí donde los autores dan el yo de pecho, esto es, su yo más selecto.

Abundan, aunque ordinariamente ocultados por la publicidad, autores extraordinarios. Le aconsejaré, para empezar, un producto de la tierra: el cosmopolita Marqués de Tamarón, que ha reeditado El guirigay nacional, recopilación de divertidos artículos sobre el uso del idioma español, que es nuestra mayor fortuna, cada vez más castigada por la inflación. Puede que el calor le pida algo más boreal: encuéntrelo en Las Veladas de San Petersburgo con el políticamente incorrecto Conde de Maistre. El Vizconde de Chateaubriand no es manco en sus Memorias de ultratumba; pero si un vizconde le parece poco o prefiere una novela, acuda al Príncipe Lampedusa y su imprescindible Gatopardo. Luego, si le apetece tratar a un duque, lea la Poesía incompleta de Aquilino Duque: él lleva la aristocracia en el apellido desde su más tierna infancia.

Pero para que nuestro elitismo no se confunda con un lamentable esnobismo, dejemos claro —bromas y coronas aparte— que, si un libro es bueno, su título siempre lo es de nobleza. De lo que se trata es de tratar a los mejores. No nos merecemos menos.

[Publicado hoy en el Diario de Jerez]

7 comentarios:

Mora-Fandos dijo...

Muy buenas recomendaciones. El "yo de pecho" es todo un hallazgo. Intentaré a Lampedusa, que hace años que se me escapa.

Juan Ignacio dijo...

¡Bien por esto, que salió en un diario! ¡Qué bien que se pueda recomendar cosas buenas en un diario! (Hoy que las buenas recomendaciones se encuntran sólo en revistas especializadas o programas de TV por cable de los que nadie sabe que existen).

Aquilino Duque dijo...

Ese marqués que pones en tus Rayos y Truenos se llama así por el Hijo del Trueno, santo patrón que veneramos los que de un momento a otro nos gustaría verlo bajar de la Vía Láctea y poner al derecho de un mandoble a esta España invertida.

Aquilino Duque dijo...

Hoy, día del Hijo del Trueno, es la fiesta onomástica del marqués que recomiendas, que recomendamos, a la vez que nos encomendamos al Hijo de Zebedeo para que baje en su caballo de la Vía Láctea y ponga en fuga a los endemoniados de Gerasa.

Anónimo dijo...

Después de un mes sin ordenador vuelvo a disfrutar de su blog y... Ay... la Aristocracia nuevamente en el punto de mira...

E. G-Máiquez dijo...

Cierto: ay. Cambiamos poco.

Azazel Schmied dijo...

La página del Marqués de Tamarón
http://marquesdetamaron.blogspot.com