martes, 26 de junio de 2012

Above all I am not concerned with Poetry

El título de esta entrada lo escribió Wilfred Owen en el "Prefacio" a sus Poemas de guerra, donde reitera que su tema era la guerra y precisa que la piedad de la guerra. "La Poesía es la piedad", dice después, y es tremendo. Y eso que tan moderno nos parece, ya lo había dado a entender Dante, con mucha más sutileza, en su Canto IV

Si leer a Owen, cuando ya había escrito mi breve ensayo dantesco, me reafirmó en mi interpretación, gracias a Joseph Ratzinger y su "Conciencia y verdad", pude entender que no es una casualidad, ni muchísimo menos, que Dante haga coincidir en el mismo Canto la explícita renuncia a tratar en público cuestiones de técnica poética y la afirmación de su condición de poeta cristiano. Sensu contrario, qué bien lo explica Ratzinger: "Con ello hemos llegado al punto verdaderamente candente de la cuestión: cuando los contenidos no cuentan ya, cuando predomina una mera praxiología, la técnica se convierte en el criterio supremo".

9 comentarios:

Mora Fandos dijo...

Qué iluminado queda todo, Enrique. Es ese "pondus" que intuye en sí y en todo, quien quiere vivir en la verdad. Pondus meus amor meus. Y estaba a punto de escribir... "y lo demás es métrica", pero no lo escribo porque la métrica es proporción y la proporción es belleza.

José Miguel Ridao dijo...

Sí, eso es, Owen trascendió la poesía, la Gran Guerra fue una experiencia iniciática para él. Creo que su frase literal fue "The poetry is in the pity", "La poesía está en la pena" (mejor que piedad). Él hablaba de "The pity of war". Leer a Owen en su idioma original es una experiencia que merece la pena.

Un saludo, después de mucho tiempo.

Ununcuadio Uuq dijo...

¿Qué es más importante en un poeta: la expresión libre de su alma o que se dominen las formas? Es una pregunta de amateur, como se ve fácilmente...

Enrique García-Máiquez dijo...

No es una pregunta de principiante, ni mucho menos, ya ves que Dante le dedico su tiempo. En realidad hay que dominar las formas para el alma se exprese con verdadera libertad. Han de quedar por debajo, por supuesto, pero dominadas y señoras de lo suyo.

Ununcuadio Uuq dijo...

¿Y... entonces: el poeta nace o se hace?
¿Qué es la asonancia? (esta sí que me da vergüenza...)

Enrique García-Máiquez dijo...

El problema del poeta es si pace o no pace.

Y la asonancia es rima deliciosa,
delicada, sutil, rima de sombras.

Riman sólo las vocales
como en los romances

(osa-ombra=o-a: o ales-ances: a-e)

Y a mandar, Uuq.

Ununcuadio Uuq dijo...

Muchas gracias.
Mi pregunta venía de que usted dice de su soneto sobre la Virgen del Carmen que no es perfecto "que presenta asonancias internas".
¿El problema del poeta es si pace o si place? Es broma, jaja. Por pacer entiendo "alimentarse" y, por tanto, leer, leer y leer a los buenos y grandes como Dante

Enrique García-Máiquez dijo...

Touché. Muy bueno lo del place o no place, que esa es la cuestión.

Ah, ya. Lo decía porque si consonantes, consonantes, y si no hace queriendo y sabiendo es muy malo (para el oído, no para el alma) mezclar asonancias en un poema que rima en consonantes. Véase el comienzo de ese soneto: Ya sabemos, Señora del Carmelo,/ que te quedan pequeños..." Uf, demasiado.

Y tutéame que me lo merezco.

Ununcuadio Uuq dijo...

Muchas gracias!!! :)