lunes, 19 de noviembre de 2012

Reza el refrán


"A quien madruga, Dios le ayuda", y a quien no madruga también, pero el que madruga lo sabe y se lo dice, y, aunque sólo fuera eso, compensa el madrugón.

2 comentarios:

Gonzalo dijo...

Buf, buf... con toda la sabiduría que emana del refranero español, este pareado siempre me pareció obra de un sádico.

Enrique García-Máiquez dijo...

Sádico, el despertador. Torturadores, los horarios laborales. El refrán, dulce consuelo.