martes, 18 de diciembre de 2012

El método


Según parece, 
yo, visto desde fuera, soy feliz. 
Se trata, por lo tanto, 
de salir de mí. 
· 

6 comentarios:

Inmaculada Moreno H. dijo...

¡Ay, cuánto daño nos hace el ombliguismo! Si lo desterráramos cuántos complejos o cuántas vanidades, cuántas tristezas y cuántas soledades nos evitaríamos.
Me lo aplico ya. Gracias.

María dijo...

¡Que bonito!
Espero que estés bien de verdad. Ayer me preocupé y hoy también.

Enrique García-Máiquez dijo...

Huy, gracias, María. Estoy de verdad estupendamente. Eso tiene la felicidad, que si se habla mucho de ella escama. Pero empezaron otros y una cosa trajo a la otra.

Anónimo dijo...

Creo que no he entendido bien su entrada. Pienso que cuando se ve feliz a alguien es porque su interior es una fiesta, y no conviene salir de ella.
Jilguero.

Marcela Duque dijo...

¡Me acaba de llegar tu Tomás Moro! (Bueno, el de Shakespeare). Abrir el paquete (también con Pla y Sánchez Mazas) fue todo un instante de felicidad. Gracias :).

Enrique García-Máiquez dijo...

Qué buen trío de libros. Se habrán hecho mucha compañía durante la travesía y ahora, qué bien van a estar allí.