martes, 27 de mayo de 2014

Vértigo


En la feria la temperatura sentimental aumenta a la par que la física. Gente que te saluda a veces de lejos te abraza llena de cariño y admiración. Como hacía algunos años que no iba a la feria lo había olvidado. El otro día un señor me dijo que leía mis artículos, elogio máximo, como salta a la vista, y añadió: "No sé qué escribirías si no tuvieras a tus hijos..." En ese momento, se abrió a mis pies un abismo. Algo escribiría, porque ya escribía antes, no sé, de mi suegra o de mis perritos, pero qué agujero negro y silente en el bullicio ruidoso y de colores y volantes del Real: "Si no tuvieras a tus hijos..."


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué "fino" has hilado la entrada, y qué buena está esta copa.

j

Jesús Beades dijo...

No sé si la breve enumeración "suegra" y "perros" te pondrá en algún aprieto doméstico... :)

Enrique García-Máiquez dijo...

Gracias, Jesús. Corrijo.

Pongo, "perritos".

Anónimo dijo...

Los hijos, a veces, actúan como catalizadores que impulsan el trabajo de los padres.
Jilguero.

Anónimo dijo...

Hombre, no. Yo me alegro de veras de que EGM tenga a sus hijos, y más en su caso, en que fueron tan deseados. Pero ya sabía escribir antes de eso. Ni los hijos ni su falta le hacen escritor a uno, oiga.

Carmelita dijo...

Yo agradezco que te hayan sido dados tu esposa y tus hijos! por la poesìa que de ahí ponés en palabras! jaja