martes, 16 de mayo de 2017

Cumpleaños feliz


Con los nervios de su cumple, Carmen se levanta saltando de emoción a las siete menos cuarto. La tomo en brazos y le canto, con un oído enfrente de otro y la voz aguardentosa de las madrugadas, "Cumpleaños feliz". Quizá para compensar mi átona entonación, me maravillo con la letra:

"Feliz, feliz [y no se le puede desear casi nada mejor a una hija] en tu día [que tiene mucho de nuestro, como decía mi abuela y ahora lo veo mejor que nunca], Carmencita [y cuánta potencia tiene un nombre propio, que te recuerda la existencia insondable y sempiterna de una persona que pudo no ser y que aquí está, entre tus brazos] que Dios te bendiga [y no se le puede desear nada mejor a una hija], que reine [un toque político legitimista muy necesario en estos días] la paz [sí] en tu vida [de principio a fin] y que cumplas muchos más [y cuanto amor en el nudo de la garganta de ese último deseo tembloroso, que te lleva de vueltas, casi de rodillas, al centro de la canción, que es una oración, a Dios, que es el único que puede hacer tantos regalos como se le piden e importan.]

4 comentarios:

Ana R. Agüero dijo...

Qué entrada tan emocionante. Muchas felicidades a la cumpleañera, ¡y que cumpla muchos más! -yo también lo pido.

it dijo...

...ya no podré olvidarme de tu Carmencita... porque nacimos el mismo día (y con el mismo nervio de nuestro cumpleaños). Porque ¿Puede haber un día más importante que ese? ;-))

Anónimo dijo...

Estimado señor García-Máiquez, querido Enrique: tras muchísimos meses de ausencia (yo, la que quiso ser poeta y ha renunciado a ello)reaparezco. Debía elegir una entrada y elijo ésta, la del cumpleaños de Carmencita. Quizás porque soy madre y sé lo que significa.
Tu sangre en mis venas (Poemas al Padre). Lo he comprado. Esperaba en su introducción un lenguaje tan cercano como el que encuentro en este blog. Estimo, Enrique, que la editoriales no permiten esta cercanía: quieren sapiencia e intelectualidad...pero a mi me gustas más cercano. A pesar de todo, te felicito...y espero tus próximas entradas.

Enrique García-Máiquez dijo...

Qué bien. Gracias por reaparecer. La responsabilidad del tono de mi prólogo es completamente mía, que trato de adaptarme a cada género. Lo digo, no porque no entienda lo que dices, sino par eximir a la editorial, que me ha dado total libertad, de culpa.

Gran abrazo, E.