martes, 3 de abril de 2018

Vino y Beirut


Estos días mi Twitter echa humo, pero prefiero el fuego. Y cómo me calentó este tuit:


Las gracias son, en realidad, para Béla Hamvas y su defensa del vino que lo es de todo. Yo las celebro por todo lo alto nada más ver el perfil de don Miguel García.


¡Qué fácil imaginarlo en Beirut, rodeado de no bebedores! Uno entiende su agradecimiento y su entendimiento profundo. Y los agradece. Mi próxima copa será por usted, don Miguel.





2 comentarios:

BV dijo...

El pasaje:

“Ya no puedo soportar que el mundo se deje engañar por los falsos rumores sobre el hombre religioso y siga creyendo que es triste, torpe, hipócrita, sombrío y mentiroso, y que la religión es escandalosa y loca. ¿Cómo pudo imponerse en el mundo esta superstición?”

Aquí el tal Hamvas encaja perfectamente en el diagnóstico de NGD: el cristiano moderno (no sé si este Hamvas era cristiano o qué) que se siente obligado profesionalmente a probarle al incrédulo que el cristianismo no es religión sombría, doctrina pesimista, moral ascética.

¿No puede soportar que el mundo piense que la religión es escandalosa y loca? La verdadera desde luego, predica a alguien que es “escándalo para los judíos y locura para los paganos”.

Enrique García-Máiquez dijo...

Touché.